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Promesa de Contrato

- ¿Deseas vender tu casa pero el comprador te pide tiempo porque aún no cuenta con el dinero suficiente?

- ¿Tienes una oferta muy buena para vender tu auto pero extraviaste ciertos documentos y requieres tiempo para recuperarlos?

En ambos casos, una muy buena opción sería celebrar una Promesa de Contrato, de esta forma sería posible asegurar que se llevará a cabo la operación en un futuro bajo las condiciones presentes.

¿Alguna vez has escuchado hablar de la Promesa de Contrato o Contrato de Promesa? Tal vez no, pero seguramente, en alguna ocasión y aun sin saberlo, has realizado este tipo de contrato.. A continuación te diremos de qué estamos hablando

Comenzaremos por decir que “contrato” es un acuerdo de voluntades que crea derechos y obligaciones. En la vida diaria todos contratamos, hasta cuando no se tiene plena consciencia porque muchas veces procedemos en forma mecánica y rutinaria. Ejemplo de ello, cuando adquirimos gasolina, rentamos un auto, tomamos un autobús para transportarnos, regalamos un celular, damos dinero en la calle a quien nos limpia el parabrisas, pedimos prestada alguna cantidad de dinero, por menor que ésta sea, acordamos con un amigo la futura venta de nuestro auto, etcétera. En los casos anteriores, ya hemos celebrado los siguientes contratos: de compraventa, arrendamiento, transporte, donación, mutuo, y el que nos ocupa, de promesa.

Promesa, de acuerdo con el diccionario de la lengua española, significa: 1. expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo. Probablemente, has hecho uso de esta palabra muchas veces, sobre todo cuando eras niño y prometías a tus padres portarte bien para recibir un obsequio, o al contrario, si eres padre, muy a menudo prometes a tus hijos regalarles algo si cumplen con su responsabilidad en el colegio, y así es la Promesa de Contrato, en ella una persona o personas se obligan, dentro de cierto tiempo, a llevar a cabo una acción o entregar algo que no pueden o no desean realizar o entregar por el momento, sino hasta cumplir con ciertas condiciones.

La Promesa, es un contrato preparatorio, es decir, siempre será el antecedente o preliminar de otro contrato, en la mayoría de los casos de compraventa. Existirán ocasiones en las cuales las condiciones no sean las óptimas, no se pueda o no se quiera celebrar por el momento un contrato definitivo, pero hay bastante interés que se celebre con posterioridad; en estos casos, se hace una Promesa para asegurar la celebración del contrato definitivo, y éste es su objetivo principal. Como ejemplo tenemos el siguiente:

Manuel desea adquirir una casa que vendee su amiga Ana, y por el momento no cuenta con los recursos monetarios suficientes, por tal motivo solicita un crédito a una institución financiera, sin embargo aún no es autorizado; con objeto de evitar que Ana se “eche para atrás” y quiera vender su casa a otra persona, puede celebrar una Promesa de Contrato en que se comprometa a adquirir tal bien en un plazo determinado.


¿Tiene alguna implicación fiscal?

La Promesa de Contrato no tiene efecto fiscal, siempre y cuando sea sólo eso una PROMESA, es decir, en dicho contrato no deberá estipularse el precio del bien, mucho menos tendrá que entregarse el bien o pagarse la totalidad del precio o un anticipo, ya que en ese momento se convertiría en un contrato de compraventa y la implicación fiscal sería el pago de impuestos correspondiente. Recordemos que el único objeto de este tipo de contrato es la celebración, en un futuro, de otro contrato.

Una promesa de contrato es conveniente cuando de momento no existen las condiciones adecuadas para llevar a cabo una negociación, pero existe interés en que se celebre con posterioridad.

Autora: L.C. Bibiana I. Nuñez Aguilar